domingo, mayo 28, 2006

Marejada

Reclinado en su silencio
Ahogado en miserias
Clavando sus penas
En antiguas jergas
Que sólo penando
Pueden encontrarse

Ajeno se halla
Viendo en su bravura
La gran fiera obscura
Que a solas se alza
Y llena sus ansias
De infinita calma

Redobles de hambre
Escucha en su vientre
Estridentes gritos
Y miles de voces
Clamando justicia


Aquello era todo
Desde sus adentros
Rasgando la arena
La gran mar veía
Acercarse a ella


Un cuerpo desnudo
De todo vendaje
En tono suicida
La negra figura
De un toro salvaje
Su sangre gemía

Sobre aquellas dunas
Que forman el valle
De arena y estrellas
De perfume magro
De claros oscuros
De dulces amargos

Se forman los cambios
Se piensa en la vida
Se brinda la muerte
Se busca en resabios
Desiertos inertes
Dicha destruida

Quien toda palabra
Vació de coraje
Aterrando todo
Bebe de su sal
Come de los riscos
Pierde hasta su alma

En opacas noches
No le dan la espalda
Sucios tamariscos
Ceden las ventiscas
Arden los tormentos
Duele la embestida

No existe salida
Acabará el tiempo
Su absurda llegada
No puede evitarse
Esta por gestarse
La gran marejada