martes, junio 12, 2007

Rodeado de sombras

Ser el portador de luz,
maldición engendrada al unísono en el vientre
me condenas a la desilusión
a creer que la claridad perdurará cuando me retire

Siempre intentando encenderlos
nunca iluminaré a nadie
no por más de lo que duré su mirar
al cerrar los ojos, al darme vuelta
se oscurecerán de nuevo
se apagarán

No conservan esa chispa
no beben ese combustible
¿Alguien querrá sentir, pensar, vivir, arder en la llama?