martes, octubre 17, 2006

A pedido del público

No sé si a pedido del público o por necesidad propia
pero he decidido que comprendan algunas cosas
y es sabido que cuando se le prohibe a un niño cualquier cosa
sólo se esperan dos reacciones: Que lo intimide el temor y se reprima o que pruebe los límites con su piel. Somos, según creo, seres que adoran la libertad, así que no les prohibiré que vean el fin de sus vidas en un film argentino con coproducción europea y que no es una guía de turismo, simplemente no sabrán nunca donde se ha plasmado su presente, futuro y recuerdo póstumo. Lo cierto es que lo que he escrito no tiene nada que ver con eso. Pero es que lo descubrí todo junto. Lo que queda claro es que lo que nos pasa es único y sin embargo ya le ha pasado a alguien más, ya lo han plasmado en el arte, ha pasado miles de veces. Y si sigue pasando, es porque sí, o porque aún alguien quiere que eso siga dejando de ser pasado.

El mar

Por la sal que retumba en el aire
y lo empapa todo de esa tristeza
por el viento salvaje que cobijó mi niñez
por ese tiempo que asoló las olas
por esa marejada que soñé despierto
y por todo lo muerto que no dejé que se perdiera
y por todo lo que espera encontrarme en la vejez
no creo que nadie pueda saber como siento el mar
es más de lo que cualquiera pueda llegar a comprender

La ausencia

y no sé por qué cada vez que visito la muerte
encuentro amores o búsquedas de amor
por qué prefiero la amistad
porque prefiero perderte sin nada entre los dos.
cuando develo secretos y todo parece magia
cuando vislumbro esa luz sin encandilarme
cuando disfruto esa sombra
entonces ya no soy yo
entonces vos me perdés y yo lo entiendo
entonces, sin darme cuenta, lo que importaba era eso
encontrarte es encontrarnos...
y no me atrevo a definir la ausencia.

Lo que supe en el momento del suicidio

solo sé que no comprendo nada y no es que sea dificil de entender
es que no tiene sentido alguno y sin embargo lo necesitamos
necesitamos estar cómodos en este mundo
porque la vida es nuestra, y nos atrevemos a conocernos y no a darnos a conocer y buscamos un sentido para hacer algo y disfrutamos lo que queremos disfrutar, no lo que es disfrutable, y nos reímos cuando queremos reírnos, no cuando nos hace gracia, no importa lo que pase alrrededor, solamente lo que pasa adentro nuestro. Por eso el miedo, por eso el engaño, porque el afuera también existe, aunque nosotros no podamos entenderlo nunca, aunque nunca descubramos lo que es, ni por qué, y es que importa desde cuándo? Sí, seguramente desde antes de nosotros y eso no nos importa, pero sí, tambien era así cuando eramos niños y entendíamos todo, y podíamos algún día saberlo todo, o por lo menos todo lo que importa. Porque entonces existían estas cosas, pero no eran iguales, porque antes importaban. Porque entonces existían estas ideas, pero no eran iguales, porque antes importaban. Porque entonces existían estos anhelos, pero no eran iguales, porque antes eran deseos y hoy son sólo esperanzas.