lunes, agosto 20, 2007


Brisa y Abril, dos hermosas gotitas de la misma lluvia. Compartimos un regreso Bahía en tren. Ellas correteaban por el vagón con su hermanita menor, mirando el bebe del asiento de enfrente al mío, mostrándole sus barneys (cada una el suyo, todos igualitos por supuesto) y comiendo chizitos saborizados. Brisa es más alta, decía la abuela del bebe, fijate que así las distinguís, pero entonces Abril se rascó la cabecita y sus rulitos aireados la hicieron más alta a ella. No faltó una vieja vinagre que se le fue a quejar a la madre, que estaba cinco asientos más atrás. Qué quiere que los ate a los nenes? le respondió. Y las dejó que nos siguieran alegrando el viaje.