sábado, noviembre 18, 2006

dictado por el mismo ausente

no sé qué me ha despertado
pero siempre estoy entre el amor
y la muerte
porqué siempre van de la mano,
o de los pies,
o, en este caso, de las rodillas
por qué no me dejan en paz los dos
descansar, levitar o hundirme
en mi misericorde antiextasis
en mi anestésico devenir de nadas
en este infierno que cultivé
que regué con indiferencia
por qué no pueden esperar...










...y entonces por qué esperan